En el post anterior hablamos sobre generalidades del sobrepeso y de la obesidad, haciendo además una pequeña introducción del papel de las plantas medicinales en el control del sobrepeso. Continuamos.
PLANTAS MEDICINALES EN EL CONTROL DEL SOBREPESO
- ¿Cómo actúan las plantas medicinales en el control del sobrepeso?
-Saciantes:
El glucomanano es un producto natural con actividad saciante ampliamente utilizado. Es capaz de absorber más de cien veces su volumen en agua. Al ingerirse, forma un gel espeso que llena el estómago y disminuye la sensación de “estómago vacío” y por lo tanto, la necesidad de comer. Es muy importante administrarlo antes de las comidas con un gran vaso de agua para conseguir un mayor efecto.
Además del glucomanano, existen otras plantas con acción saciante debido a su contenido en mucílagos, tales como el plantago y el fucus.
Las plantas medicinales con efecto saciante están especialmente recomendadas en el caso de que se quiera combatir tanto la sensación de hambre entre horas, como la de estómago vacío. Además de las plantas medicinales con efecto saciante por su alto contenido en fibra soluble, existe una planta medicinal, el mate, para el que se ha demostrado su capacidad para retrasar el vaciamiento gástrico y por lo tanto, prolongar la sensación de plenitud.
-Termogénicas:
Los lípidos se acumulan al ingerir un exceso de grasas pero también de hidratos de carbono (pan, arroz, patatas…) cuando se superan las demandas energéticas del organismo. Hay plantas medicinales con capacidad para reducir los depósitos grasos del organismo transformándolas en calor, son las llamadas plantas termogénicas.
El té verde,el mate o el guaraná ejercen un efecto positivo, puesto que por su contenido en cafeína y polifenoles estimulan la quema de las grasas.
Además, los preparados elaborados con té verde también son capaces de actuar sobre las grasas ingeridas con la comida, ya que favorecen una menor absorción de las mismas, debido a que algunos de sus componentes (los derivados fenólicos) bloquean la acción de una enzima, la lipasa gástrica, necesaria para que se absorba.
El té consigue que la cantidad de grasa absorbida sea menor que la que se encuentra en la comida. Además de esto, también actúa sobre una enzima que actúa en la síntesis de ácidos grasos, por lo que nuestro organismo sintetizará menor cantidad de grasas.
No hay que olvidar que las plantas nombradas anteriormente (té, mate y guaraná) contienen cafeína, por lo que está contraindicadas en personas con nerviosismo y ansiedad.
-Inhibidoras de la lipogénesis:
Dentro de las plantas medicinales caracterizadas por su efecto inhibidor de la lipogénesis, o formación de grasas a partir de los hidratos de carbono presentes en la ingesta, se encuentra la garcinia, cuyos frutos contienen una alta proporción de ácido hidroxicítrico, que actúa sobre uno de los principales enzimas que intervienen en la formación de ácidos grasos a partir del exceso de hidratos de carbono. Además la garcinia es capaz de producir un discreto efecto sobre el apetito. No olvidemos que la garcinia está contraindicada en diabetes.
-Inhibidoras de enzimas digestivos:
Como es conocido, los componentes de la dieta no son aprovechados por el organismo tal y como se encuentran en los alimentos, sino que han de ser sometidos al proceso de la digestión, en el que desempeñan un papel crucial las enzimas encargadas de transformar a los hidratos de carbono, grasas y proteínas, con el fin de convertirlas en productos absorbibles en el intestino humano. Como consecuencia, la inhibición de alguna de estas enzimas, por ejemplo, de las encargadas de transformar las grasas o los glúcidos, daría lugar a que éstos no se absorbieran en su totalidad. Así, el organismo no aprovecharía la totalidad del aporte calórico de las grasas o glúcidos contenidos en los alimentos, tal y como ocurre con el té verde, cuyos polifenoles las bloquean parcialmente. La vaina de judía bloquea la enzima alfa-amilasa, encargada de la digestión de glúcidos complejos, por lo que parte de éstos no se absorberán.
-Anorexígenas:
Las plantas medicinales con efecto anorexígeno producen una disminución en la ingesta de alimentos y, por tanto, en el aporte calórico, mediante actuación sobre el sistema nervioso central. Son tres plantas principalmente.
Los preparados de efedra, son de uso exclusivo en el tratamiento de sobrecargas ponderales severas, bajo estricto control médico, debido a sus efectos secundarios sobre el aparato cardiovascular.
La corteza de naranja amarga, además de producir una disminución del apetito actuando sobre el sistema nervioso central (centros hipotalámicos), produce sensación de saciedad al retardar el vaciado del estómago y presenta efecto termogénico, de quema de grasas acumuladas en el organismo. Contraindicada en embarazo y lactancia, en transtornos cardiovasculares, de sueño y en estados nerviosos.
La Hoodia gordonii es una planta medicinal incorporada en los últimos años al tratamiento del sobrepeso que ejerce su efecto anorexígeno mediante la estimulación del centro de la saciedad, localizado en el hipotálamo. Aunque está dando muy buenos resultados, no se tienen suficientes datos sobre su seguridad.
EMPLEO CONJUNTO CON OTROS MEDICAMENTOS PARA EL EXCESO DE PESO
Si el médico os ha recetado un tratamiento para el sobrepeso y queréis complementarlo con preparados de plantas medicinales, no olvides consultarlo con él o con tu farmacéutico. Nadie mejor os puede dar consejo, y recomendaros qué plantas son mejores en cada caso concreto.
- Tratamientos complementarios.
Con el fin de combatir el estado de ansiedad que pudiera aparecer durante el tratamiento del sobrepeso u obesidad, podría ser conveniente la administración de un fitopreparado de valeriana, melisa u otro con propiedades tranquilizantes o sedantes.
- Tratamientos inadecuados.
Una parte de la población tiene la creencia de que el uso de laxantes puede ser de ayuda en el tratamiento del sobrepeso. Entre los más empleados con este fin se encuentran los elaborados con plantas medicinales que contienen principios antracénicos, como es el caso del sen, la frángula y la cáscara sagrada. Sin embargo, es importante recordar que estos medicamentos tan sólo se encuentran indicados cuando existe dificultad en la evacuación de las heces y que su empleo no debe ser prolongado mas allá de una semana, debido a los efectos secundarios a que pueden dar lugar (desequilibrio electrolítico, enfermedad de los laxantes) y a la aparición de dependencia. Por otra parte, las plantas medicinales citadas en el apartado de “saciantes” (glucomanano, fuco, plantago) además de actuar como coadyuvantes en el control del peso, ejercen un efecto normalizador del tránsito intestinal y, por tanto, de la evacuación de las heces, debido a su contenido en mucílagos.